La pérdida de un familiar o amigo cercano, podría ser uno de los mayores retos que podemos enfrentar en el proceso de la vida.
La pérdida de un familiar o amigo cercano, podría ser uno de los mayores retos que podemos enfrentar en el proceso de la vida. La muerte de la pareja, un hermano o un padre puede causar un dolor especialmente profundo. Podemos ver esta pérdida como una parte natural de la vida, pero eso no quita que nos pueden embargar el dolor emocional y la confusión, lo que puede dar lugar a largos períodos de tristeza y depresión, incluso afectar de manera somática en el cuerpo. Algunas personas no cuentan con la fuerza personal suficiente para este afrontamiento y suele condicionar el funcionamiento normal de sus vidas.
Las investigaciones indican que el paso del tiempo le permite a la mayoría de las personas recuperarse de la pérdida si pueda contar con apoyo de su entorno social y mantener hábitos saludables. Nos puede llevar desde meses hasta años. No hay una duración “normal” de duelo. Pero no siempre las cosas ocurren así. Cuando el estado emocional negativo no cesa, al contrario, incluso se agudiza, la persona llega a perder la ilusión por seguir viviendo. En ese caso necesitaría la ayuda de un profesional de la psicología que apoye y ayude a superar las fases del duelo, este estado de trance y sufrimiento, pues se puede quedar atrapado en alguna de estas fases: