TIPOS DE TRATAMIENTOS

La naturaleza no satisface nuestras necesidades de orden superior.

El mundo natural es complejo e intrincado, y ello no solo dificulta establecer relaciones entre los acontecimientos vitales, sino también encontrar formas sencillas de clasificar, entender y agrupar dichos acontecimientos.

En nuestro deseo de descubrir el orden esencial de los acontecimientos, de la naturaleza, del mundo, nos vemos obligados a seleccionar de entre un número infinito de elementos que forman parte del mismo, seleccionamos solo unos pocos, aquellos que responden a nuestras preguntas, dejando a un lado, otros que puedan considerarse más importantes si cabe, pero que debido a nuestras limitaciones en la consecución de los mismo, nos quedamos  en un mundo finito, los cuales son etiquetados, transformados, no reales.

Por tanto, las definiciones paradigmas, conceptos y las teorías que crean los científicos son solo herramientas opcionales que nos orientan en nuestras interpretaciones y observaciones del mundo natural que nos rodea; sin embargo, es necesario reconocer que pueden coexistir conceptos y teorías diferentes como enfoques alternativos a un mismo problema básico. ( Theodore Millon).

La terapia individual es aquella a través de la cual el paciente trabaja a solas en sesión con su terapeuta en un clima de seguridad, respeto y confidencialidad. Donde la persona puede expresar abiertamente su dolor sin sentirse cuestionado, juzgado ni criticado, se trata de entender su sufrimiento y acompañarlo a la búsqueda de la solución más óptima para él, de manera que pueda recuperar la gestión de su vida y de su sufrimiento. Dotamos de la capacidad necesaria de afrontamiento y resolución a sus miedos más profundos e incapacitantes. Toda persona tiende hacia un estado de equilibrio cuando se le ayuda a encontrarlo.

Contamos con una cantidad de recursos para adaptarnos a las necesidades de la persona, pues no todo sirve para todos, cada persona es única y por tanto su tratamiento y recuperación.
Es frecuente encontrar limitaciones y barreras en las terapias individuales. Cuando nos encontramos con estas dificultades debemos de acompañarlas simultáneamente de una terapia sistémica familiar, donde todos sus miembros formen parte del proceso terapéutico, ya que las relaciones familiares con mucha frecuencia es fuente de malestar y agravamiento del problema individual de la persona. Esta intervención está enfocada a abordar los problemas que nacen en el seno del núcleo familiar, y también a problemas que causan interferencia o malestar en la dinámica familiar y en el paciente principal.

Por otra parte, subraya la importancia del sistema familiar como fuente de apoyo y estabilidad de todos sus miembros.
Los principales objetivos de este tipo de intervención son mejorar el funcionamiento familiar o de pareja desarrollando formas de comunicación más asertivas y adaptativas al contexto en el que se desarrolla.

En el caso de trabajo con niños y adolescentes la terapia sistémica adquiere un papel fundamental para la recuperación de la persona, ya que, a nivel cortical, sus cerebros no están maduros y necesitan ayuda de su cuidador para afrontar el proceso terapéutico y la resolución del mismo.

En definitiva, una familia estructurada tiene un soporte sanador y amortiguador emocional.
Es una modalidad que cada vez se está imponiendo con más fuerza, sobre todo en los tiempos que corren done la terapia presencial tiene una serie de limitaciones. Ha sido criticada en muchos sectores profesionales, por restar contacto físico y cercanía con el paciente, pero últimamente está siendo defendida por la Asociación Americana de Psiquiatría que considera y avala que aporta los mismos resultados que la presencial. Además de aportar algunas ventajas como libertad de elección del profesional, comodidad, desde tu propio entorno, sin desplazamientos, privacidad, seguridad, flexibilidad horaria.

Desde nuestro centro ofrecemos la mayor calidad para el uso de las terapias online, y nos esforzamos para que esta plataforma pueda llegar a cumplir las expectativas del paciente sin rectar calidad en el servicio.
Esta es una forma especial de psicoterapia en la que se reúne un grupo pequeño de personas con un terapeuta que actúa como hilo conductor. Se trata de una intervención estructurada en cuanto a sus contenidos y los objetivos que persigue, pero lo suficientemente flexible como para acoger los procesos individuales y grupales que van surgiendo a través de la interacción. Su importancia radica en las relaciones entre sus miembros, como la vida misma, los seres humanos hemos crecido perteneciendo a grupos.

Existen diferentes tipos de grupos centrados en los diferentes trastornos psicológicos específicos, como por ejemplo la ansiedad, la depresión o los trastornos alimentarios. También existen grupos más dirigidos a la adquisición de habilidades o estrategias de afrontamiento, como serían los grupos de padres, o grupos para la reducción y manejo del estrés.

Aporta beneficios únicos como sentirse identificados con otras personas que atraviesan momentos y dificultades similares. Puede facilitar la expresión emocional, así como generar alivio al comprender que no es el único, que no es tan extraño lo que le sucede. Los intercambios con el grupo también permiten poner de manifiesto patrones de comportamiento que pueden generar sufrimiento, pero al hacerlo en un clima de seguridad la probabilidad de sentirse dañado es menor que en el ambiente natural. También ayuda a observar como otros afrontan sus dificultades, y generan aprendizajes de comportamientos alternativos.
Es un abordaje terapéutico iniciado en 1987 por Francine Shapiro, cuyas siglas en español significan Desensibilización y Reprocesamiento por los Movimientos Oculares y que procede de sus acrónimas inglesas (Eye Movement Desensibilization and Reprocessing), trabaja en el propio sistema de procesamiento cerebral del paciente, que por diversos motivos (muertes, abusos psicológicos, emocionales, físicos, u otro tipo de abusos, u otros factores que acontecen en la vida del paciente) , bloquean el sistema y producen síntomas tales como (miedo, angustia, tristeza, dolor, baja autoestima, creencias del tipo, No valgo, soy tonto, no sirvo para nada, soy un desastre, estoy dañado para siempre, no puedo expresar mis emociones con seguridad, etc. ) y estos hechos, al no ser tratados, y tras un evento de vida genera un trastorno (depresión, trastorno obsesivo compulsivo, trastorno límite de personalidad, trastorno bipolar, adicciones,....)

También está recomendado en el tratamiento de las dificultades emocionales causadas por experiencias difíciles en la vida del sujeto, desde fobias, ataques de pánico, muerte traumática y duelos o incidentes traumáticos en la infancia hasta accidentes y desastres naturales. También se usa EMDR para aliviar la angustia y/o la fobia de hablar en público, para mejorar el rendimiento en el trabajo, en los deportes y en las interpretaciones artísticas.

EMDR como método puede ser integrado con el resto de abordajes terapéuticos, ya que todos trabajamos sobre la historia del paciente, lo que cambia es el método. Unos trabajan sobre el sistema familiar, otros sobre la conducta, otros con él cuerpo...
El Quiromasaje es una terapia basada en la aplicación de masajes de manera manual. Aporta grandes beneficios tanto en la relajación mental como en la física y muscular. Alivia dolores, tensiones y rebaja notablemente los índices de estrés. Estamos convencidos de que las sesiones de Quiromasaje son un complemento ideal a los tratamientos psicológicos que ofrecemos en nuestro Gabinete, trabajando cuerpo y mente de forma integral. Tenemos una sala específica para ello donde encontrarás un ambiente armónico, relajante y muy agradable.

JUSTIFICACIÓN DEL ENFOQUE TERAPÉUTICO

Nuestra línea de enfoque terapéutico se conceptualiza en el Transdiagnóstico, una perspectiva relativamente reciente, pero que cada vez impera con más fuerza a la hora de entender y atender a la psicopatología, la cual, esta, recogida y avalada, por la Asociación Española de Psicología Clínica y Psicopatología, (AEPCP). Este constructo de Transdiagnóstico consiste en entender los trastornos mentales sobre la base de un rango de procesos cognitivos, conductuales, emocionales, sus genes, su historia de vida familiar y social, que pueden ser causales, mantenedores o precipitantes de los mismos.

Adoptamos esta línea de tratamiento, basándonos en diferentes estudios y revisiones clínicas como la realizada por Clark et al. (1995), donde el 96% de los pacientes con TOC, padecen al menos otros trastornos del Eje I, (Trastorno de la personalidad, trastorno del estado de ánimo, Trastorno de estrés Postraumático, Trauma, disociación, apego, trastornos de inicio en la infancia, niñez o adolescencia…)

Esta tendencia hacia la comorbilidad (que en una misma persona se den varios trastornos mentales), nos lleva a entender la necesidad de ver la patología con un tinte más dimensional que categorial, donde su característica multifactorial, nos conduce a obtener una jerarquía en la etiopatología, desde unos aspectos más generales a otros más específicos y particulares, proporcionando así una mayor cantidad de información para conocer, entender el desenlace y por tanto partir de más opciones que nos ayuden a resolver la situación presentada.

“El transdiagnóstico, es una aproximación científica convergente e integradora y, aunque se basa en un enfoque dimensional de base, supone asumir la existencia de algún sistema de diagnóstico”, Sadín, Chorot y Valiente (2012). Con esto queremos aclarar que no rechazamos la clasificación categorial, sino que nos centramos en integrar ambos enfoques. (Categorial junto al dimensional).

Por tanto, todo lo dicho, influirá a la hora de aplicar protocolos ya estandarizados y validados como los existentes en la Terapia Cognitiva Conductual (TCC) para el TOC, (basados en una línea categorial), para adaptarlos a una TCC transdiagnostica, donde esos protocolos recogen el matiz de integridad y unidad, abordando la patología desde una conceptualización más amplia, es decir, protocolos  adaptados que cubren  las necesidades personales de cada individuo,  al igual que no existen dos personas iguales, tampoco existen dos TOC iguales.

Nos focalizamos principalmente en el síntoma que experimenta la persona que en la etiqueta diagnostica, (aunque también necesaria), debido como hemos dicho a la alta comorbilidad existente, que nos impide ver la línea divisoria entre trastornos.

Nos focalizamos por tanto en los procesos cognitivos, conductuales y somáticos que se están presentando.

 

 No pongamos puertas al campo

 

¿NECESITA AYUDA?

Estaremos encantados en ayudarle en lo que necesite.