Los trastornos de la personalidad (TP) se configuran como un grupo de enfermedades mentales que, responden a patrones de conducta y cogniciones desadaptativos, perjudiciales e inflexibles. Viéndose afectadas áreas vitales como las relaciones interpersonales, las laborales y las académicas. Es muy común que la persona que padece de un trastorno de personalidad, no tenga conciencia del mismo. Estos pacientes manifiestan una realidad incongruente, confundiendo y frustrando a las personas más cercanas de su círculo, presentando dificultades para el establecimiento de límites hacia sí mismos y terceros. El estilo de vida de las personas con TP está lleno de dificultades para gestionar el estrés y la cotidianidad del día a día.

Existen diez tipos diferentes de trastornos de la personalidad, clasificados por grupos o Clúster

  • Clúster A:

-Trastorno de la personalidad paranoide.

-Trastorno esquizoide de la personalidad.

-Trastorno esquizotípico de la personalidad.

  • Clúster B

-Trastorno de la personalidad antisocial

-Trastorno de personalidad narcisista

-Trastorno de la personalidad límite

-Trastorno de la personalidad Hístrónico.

  • Clúster C

-Trastorno de personalidad obsesivo-compulsiva

-Trastorno histriónico de la personalidad

-Trastorno límite de la personalidad

La etiología de los trastornos de personalidad se desconoce, siendo los factores genéticos, psicosociales y las experiencias traumáticas tempranas, las que cobran un papel relevante en el desarrollo del TP por parte de la persona. Dentro de los diez tipos diferentes de TP, sus síntomas son diferentes en cada caso, pudiéndose ser estos de espectro leve a severo. Para los casos más graves, este tipo de pacientes no alberga dudas sobre la realidad de sus pensamientos distorsionados y conductas desadaptativas, llegando incluso a culpabilizar a otras personas de sus propias problemáticas. Acuden a consulta solicitando ayuda por sus continuas dificultades con las relaciones interpersonales y laborales.