Miguel Ángel Garzón

Experto en Nutrición

Desde mi experiencia en consulta y junto a la evidencia más actual, me ha llevado a descubrir que la alimentación y las emociones están íntimamente relacionadas.

De hecho, los últimos estudios nos demuestran que una baja cantidad y calidad de nutrientes junto con estresores emocionales y malos hábitos, fomentan la aparición de desórdenes en la conducta como ansiedad, depresión, pérdida de memoria… De hecho, se ha demostrado que tanto el sistema nervioso como el cerebro son dependientes de un tipo concreto de nutrientes y la carencia de estos nutrientes puede dar lugar a una disminución de funciones muy importantes para nuestra salud.

Por ello, te animo a descubrir cómo una alimentación adecuada e individualizada puede suponer grandes cambios en tu vida.